Cangrejo Ermitaño

El blog de Cristina Chaus sobre aprender, desaprender y reaprender

9 limitaciones del sistema educativo

Limitaciones sistema educativo

 

“No me gusta estudiar. Odio estudiar. Me gusta aprender. El aprendizaje es hermoso”.

Natalie Portman

 

 

Uno de los mayores logros de cualquier país es tener un sistema educativo que prepare a los jóvenes para que se integren en la sociedad como adultos productivos. Pero ningún sistema es perfecto y todos tienen sus limitaciones.

 

Quiero compartir contigo 9 puntos flacos del sistema educativo (sobre todo entre infantil y bachillerato) para que tengas presente sus handicaps y que las limitaciones de la educación formal no se conviertan en tus limitaciones.

 

1. Las etapas educativas no coinciden con las etapas del desarrollo humano

Hay discrepancia sobre si el sistema educativo está diseñado de acuerdo con el desarrollo de los niños. El crecimiento humano tiene sus etapas de desarrollo (físico, neurológico, psicológico, etc.) y no son pocos los expertos que cuestionan que la educación formal tenga esto en cuenta.

 

Adelantar determinados aprendizajes cuando el niño aún no se ha desarrollado suficientemente puede hacer que no se asimilen tan bien.

 

Por ejemplo, la edad de escolarización obligatoria o a la que los niños deben aprender a leer y escribir. España es de los países que lo hace antes. En cambio, los finlandeses, que siempre nos vapulean cuando nos comparamos con ellos, son partidarios de demorar esto.

 

Abusamos de eso de que “los niños son esponjas” y estamos impacientes por que aprendan cuanto antes. Idealizamos demasiado la precocidad. Parece que tendríamos que dedicar más tiempo a estimular y despertar esos cerebritos antes de empezar a llenarlos. Mejor tener menos prisa para pisar con más firmeza.

 

 

2. Saturación y exceso

Hay otro debate abierto: ¿deben los niños tener deberes? Hay padres que se quejan del gran volumen de deberes y trabajos que traen sus hijos del cole cada día. Algunos incluso abogan por suprimir los deberes completamente.

 

Aducen que estas excesivas obligaciones a edades tan tempranas les privan de hacer otras cosas propias de su edad, como jugar. Al fin y al cabo, el juego es una forma de aprendizaje eficaz y en ocasiones despreciada por divertida.

 

Hay niños que son “pequeños adultos” muy rápido. Actualmente hay niveles de estrés hasta ahora desconocidos en niños.

 

¿Te has fijado en que las mochilas de los alumnos de infantil y primaria son cada vez más voluminosas? Haz memoria y piensa si llevabas tantos libros a esa edad. ¿Existía la necesidad de que las mochilas tuvieran ruedas?

 

Evidentemente, es una cuestión de cantidad y equilibrio. Los niños tienen que hacer en casa deberes de lo que estén estudiando en clase. Aprendemos por repetición. Tenemos que hacer las cosas una y otra vez para asentar lo nuevo.

 

Pero hay que medir la dosis… Se necesita tiempo para digerir lo que se aprende.

 

Por supuesto, en este debate siempre también se mira de reojo a los países nórdicos, emblema de sistema educativo excelente y (casi) sin deberes.

 

 

3. Contraproducente

Es una consecuencia natural de lo anterior: lo excesivo a la larga es contraproducente.

 

Quizá donde se vea este ejemplo más claramente es con la lectura. En ocasiones se hace leer a adolescentes clásicos demasiado complejos con la amenaza de un examen o un trabajo al final. Más que fomentar en ellos el interés por la lectura, lo que se consigue es que le tengan aversión.

 

Crecemos a base de esfuerzos graduales. A los alumnos no hay que ponérselo tan fácil que no les cueste, pero tampoco hay que irse al otro extremo.

 

Parece que el sistema sigue apremiando a que los estudiantes lo sepan todo cuanto antes. Además, el profesor también suele tener prisa por avanzar con el temario excesivo de su asignatura. (Esto sí que es un clásico: que en un curso escolar no haya tiempo suficiente para toda la materia que se tiene que impartir 🙁 ).

 

Pero la prisa no es buena consejera. Si un adolescente no suele leer mucho y hace poco le obligaron a leer El Quijote de mala manera. ¿Cuántas ganas le van a quedar de probar con otro libro?

 

Por favor, lee por tu cuenta. No solo lo que te manden en clase. Hay muchos libros maravillosos.

 

 

4. Descompensación entre distintos tipos de inteligencia

El sistema educativo tradicional se basa más en las capacidades del hemisferio izquierdo que en las del derecho. Tenemos más datos de los que nuestro cerebro puede digerir produciendo una “infoxicación académica”.

 

La educación formal se centra en procesos lógicos, analíticos y secuenciales. Los que se pueden medir en un examen. Por eso el informe PISA solo evalúa capacidades del hemisferio izquierdo (ciencias, matemáticas y lenguaje). Esto no lo convierte en el mejor indicador para evaluar un sistema educativo. Pero es el que más atención recibe.

 

Afortunadamente, ya vamos teniendo en cuenta las inteligencias múltiples, pero aún hay camino por recorrer.

 

 

5. El mismo molde para todos

Hay un post completo sobre esto. Así que no voy a extenderme demasiado. Simplemente recuerda que hasta la carrera universitaria la educación tiende a ser muy uniforme. La consecuencia es que al final somos titulados de marca blanca. Lo que más podrá distinguirte del resto son las habilidades y, en algunos casos, hacer un buen máster.

 

 

6. Siempre hay que actualizarse

Si no sigues aprendiendo, nunca vas a estar actualizado. La educación formal solo puede prepararte para el momento en que estás estudiando. Pero el futuro siempre llega demasiado deprisa.

 

No pasará mucho desde que termines de estudiar y te des cuenta de que necesitas hacer algunos repasos, profundizar en cosas que solo viste de pasada en clase, ampliar conocimientos, etc. Es normal. Al fin y al cabo el sistema educativo se establece para responder a una necesidad real y presente.

 

Esto es inevitable en cualquier parte. No solo pasa en España. A los finlandeses tampoco les queda más remedio que seguir formándose.

 

 

7. Está diseñado por políticos

Esto es suficiente para que se enciendan algunas señales de alarma porque:

 

  • Los políticos solo piensan y actúan a corto plazo. Pero a ti lo que realmente te interesa es una educación constante y a largo plazo. Las legislaturas (en España) son de 4 años. Ese es el horizonte temporal máximo en el que piensan los políticos. Todas las decisiones que toman no se basan prioritariamente en si son buenas o malas, sino en si pueden darles sus frutos deseados en 4 años o menos.

 

  • La educación es una arma electoral. Desde la transición, cada vez que ha gobernado un partido diferente ha habido una reforma educativa. Cada reforma no trata de que los alumnos aprendan más, sino de demostrar que el sistema educativo del partido que gobernaba antes era malo. Además, como es una competencia de las autonomías, el sistema educativo pasa por varias capas políticas y muchas manos: a nivel nacional se aprueba la ley en el Congreso y a nivel autonómico se aplica en la Consejería de Educación.

 

  • Quiero poner un toque de conspiración, así que dejo caer este tercer punto para tu reflexión. ¿Crees que a nuestros políticos realmente les interesa que aprendas? Respóndela tú 😉

 

 

8. Herramientas cuestionables

Un resultado de lo anterior es que, si los políticos cambian los contenidos de las asignaturas, hay que modificar los libros de texto. No es raro que en una familia con varios hijos los libros de los hermanos mayores no valgan a los más pequeños. ¿Te suena?

 

Las editoriales tienen que actualizar y revisar su catálogo cada curso para poder presentarlo a colegios e institutos. Hay una oferta amplia de editoriales de libros de texto deseosas de que los centros educativos elijan sus libros para el siguiente curso.

 

Las editoriales dan respuesta a una necesidad. Esta es la esencia de cualquier negocio. Y es bueno. El problema es cuando el centro escolar pone como libro de texto obligatorio uno que no es el mejor… ¿Recuerdas algún libro de texto “infumable”? ¿O demasiado simple?

 

 

9. Es excesivamente utilitarista porque necesita justificarse

Visto lo visto, parece que el sistema educativo no siempre gira en torno al alumno…

 

¿Sabes cuál es la prioridad del sistema? Demostrar que funciona. La presión a la que está sometido es fuerte: la oposición que criticará cada reforma, el ruido mediático del informe PISA, asociaciones de padres, sindicatos de profesores, etc. Lo que quiere cada sistema educativo es llevar razón. Para ello necesita algo tangible que pueda demostrar su eficacia con cifras de alumnos que aprueban.

 

El sistema educativo está más dirigido al fin de que el alumno apruebe sus exámenes que a que aprenda realmente. Esto hace que su fijación se reduzca al examen (selectividad, PISA, reválida). Pero, como ya sabes, puedes pasar por el sistema educativo aprobando todo y con la sensación de estar aprendiendo muy poco en realidad. El sistema educativo quiere que te sepas las respuestas. Que aprendas o no, ya es otra cosa.

 

Está bien que tú también quieras aprobar. Al fin y al cabo, hay que ser prácticos y necesitas avanzar. Pero, como favor a ti mismo, haz que este utilitarismo tenga algún fundamento para ti. Aprende por tu cuenta, aunque no te lo pidan, aunque el profesor diga que no entra en el examen.

 

 

Agradecimiento e inconformismo

No he escrito este post para señalar lo malo y ya. Quiero mostrarte los puntos flacos para que sepas cómo crecer un poco más. Algunas cosas, como la edad a la que aprendiste a leer, ya no te afectan. Pero está bien ser consciente de estas cosas.

 

Da un paso más porque lo que tenemos es básico pero no suficiente. Sabemos que la educación formal no basta. Pero es que la perfección no existe (ni siquiera en Finlandia 😉 ).

 

Agradece lo que tenemos, pese a sus defectos. Ten presente que sigue habiendo gente que no puede estudiar y trata de mejorar en lo que puedas.

 

Agradece también que tendrás algunos profesores (héroes) conscientes de esto y que tampoco se conformarán. Lo harán lo mejor que puedan para que, además de aprobar, aprendas. Serán el antídoto para cualquier libro de texto tedioso o cualquier temario comprimido.

 

Estas limitaciones del sistema educativo forman un caparazón muy pequeño para un cangrejo ermitaño como tú, que puede ser mucho más grande.

 

***

 

Estas son 9 limitaciones, pero no tienen por qué ser las únicas. ¿Hay alguna otra que quieras añadir? ¿Estás de acuerdo con alguna de las que he descrito? Indícamelo en los comentarios.

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2 Comentarios

  1. ¡magnífico!
    Verdades como puños.Te queremos de ministra de educación independiente
    De partidos políticos
    Un saludo
    Elena

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