Lo que necesitas saber antes de matricularte en un máster

Lo que necesitas saber antes de matricularte en un máster

 

“No estudio por saber más, sino por ignorar menos”

Sor Juana Inés de la Cruz

 

 

Cada año al comienzo del curso académico mucha gente se plantea seguir estudiando más allá de la carrera universitaria. Te doy unas claves para que entiendas mejor por qué pasa esto y por qué sientes que necesitas hacer un máster.

 

De un tiempo a esta parte la oferta de posgrados es cada vez mayor. Hay una variedad creciente para quien quiera seguir formándose con algún máster oficial, curso intensivo, título propio, etc.

 

La formación, sea del tipo que sea, ha experimentado un boom tan grande que, existen ya existen webs de empresas cuyo propósito es hacer de comparador para darte opciones y que no pierdas tiempo buscando. Con la formación pasa como con los hoteles o los seguros: ¡hay tanto donde elegir!

 

Esto es bueno si… sabes escoger la mejor opción para ti. Recuerda que el exceso de información es “infoxicación” que no informa propiamente, sino que confunde.

 

¿A qué responde el aumento de esta oferta? A una necesidad que aumenta. Es una simple cuestión de oferta y demanda.

 

Cada vez con mayor frecuencia las personas se plantean hacer algún estudio de posgrado. Sienten que necesitan “algo más”. Y con razón…

 

Vamos encaminados hacia el máster

 

Esta necesidad es totalmente comprensible porque el propio sistema universitario europeo te empuja hacia el máster. Hasta hace dos días las carreras universitarias en España se dividían grosso modo en:

  • Licenciaturas, arquitectura e ingenierías superiores de 4-5 años (6 para Medicina).
  • Diplomaturas, arquitectura e ingenierías técnicas de 3 años.

Pero resulta que en el resto de Europa no era así. Allí las carreras universitarias se llamaban grados y duraban 4 años, ni 5 ni 3.

 

¿Te acuerdas del Plan Bolonia?

 

Parece que fue también hace dos días cuando en los medios de comunicación había noticias del Plan Bolonia. Era la implantación del EEES (Espacio Europeo de Educación Superior) para equiparar los planes de estudio de las universidades europeas.

 

La opinión de los políticos y fuentes oficiales coincidía en que era algo bueno porque nos equipararía con Europa. La ventaja en la que más se insistía era que fomentaría la movilidad de alumnos y profesores para programas de intercambio.

 

Estudiantes y parte del profesorado universitario se manifestaron con firmeza en contra. Veían un perjuicio importante de la formación universitaria al reducirla.

 

Hubo diferencia de opiniones. Pero finalmente las universidades se adaptaron, hicieron los cambios necesarios en planes de estudio y el EEES llegó y aquí sigue. Ahora todas las carreras universitarias se llaman grado y duran 4 años (sigue habiendo alguna excepción en casos como Medicina).

 

 

Una vuelta de tuerca al EEES: la situación actual de los grados

 

Pero la cosa no quedó aquí. Ahora lo que se está cociendo es que los grados pasen de 4 a 3 cursos. A cambio el máster tendrá más relevancia. Hasta hace poco asumías que los másteres duraban un curso académico. Pero ya se están normalizando másteres de 2 años.

 

Esto se aprobó en 2015 y se fijó 2017 como fecha de inicio para que se puedan empezar a impartir grados en 3 años.

 

El criterio de qué grados ofertar en 3 cursos lo decide cada universidad. Habrá universidades que de momento mantengan sus grados en 4 años y otras que los adapten a 3. Así que un mismo grado puede tener una duración diferente en 2 universidades distintas. (Esto es paradójico, teniendo en cuenta el énfasis inicial del Plan Bolonia por unificar la duración).

 

En cualquier caso, esto no se va a producir siempre. Hay grados que, sencillamente, no son viables en 3 años. Probablemente, los grados en 3 años sean los que vayan saliendo nuevos. La mayoría de los que ya son de 4 años se quedará así.

 

La idea de fondo es que el alumno no “pierde” porque el tiempo de formación es el mismo, 5 años. Simplemente, ahora se distribuyen de otra manera.

 

Lo que subyace en este planteamiento es que se da por hecho que todos los que acaban un grado universitario van a hacer un máster después. Conviven 2 posibilidades:

 

A: 4 años de grado + 1 de máster.

B: 3 años de grado + 2 de máster.

 

En los dos casos el alumno pasa 5 años en la universidad. Así que aquí no pasa nada.

 

Nada… salvo que cuanto más te acortan el grado, mayor es tu necesidad de hacer un máster para tener una buena formación.

 

¿Crees que esta fórmula es viable en todas las titulaciones?¿Va en detrimento de la formación?

 

Aún es posible que haya alguna variación más en estas fórmulas. Hace unos días leí en la Revista Forbes que Reino Unido tendrá grados de 2 años a partir de 2020. No reducen la carga lectiva del grado, pero acortan el tiempo de realización valiéndose de los períodos vacacionales.

 

Y aún hay otro cambio importante: el precio… La fórmula del 3+2 es inevitablemente más cara que la del 4+1. ¿Por qué? Porque el precio de la formación universitaria va en función del nivel de estudios. El máster es el nivel siguiente al grado. No es igual el precio de 60 créditos ECTS (un curso académico normal) de grado que de máster.

 

Hace 15 años, tras una licenciatura, el máster era opcional. Lo hacías para ponerte por delante del resto de tus compañeros titulados e impulsar tu carrera profesional. Ahora estás “obligado” a hacerlo para no quedarte atrás. Ha pasado a ser una necesidad, como muchas cosas de la vida:

 

Necesidad → Demanda → Oferta

 

Espero haberte ayudado a entender por qué hay cada vez más demanda de estudios de posgrado, con su consecuente aumento de oferta.

 

Al margen de esta presión universitaria para que hagas un máster. Hay otros motivos objetivos por los que realmente necesitas hacer un máster, quieras o no. En unos días te explicaré cómo saber si necesitas hacer un máster, cómo elegirlo y cómo saber si el precio vale la pena.

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