Cangrejo Ermitaño

El blog de Cristina Chaus sobre aprender, desaprender y reaprender

Lo que necesitas saber antes de matricularte en un máster II: para qué

Lo que necesitas saber antes de matricularte en un máster

Lo que necesitas saber antes de matricularte en un máster

 

“Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana”

Walt Disney

 

 

En el primer post de “Lo que necesitas saber antes de matricularte en un máster” ya vimos por qué cada vez más gente siente la necesidad de hacer un máster. Es una cuestión de contexto, de adaptarse a la nueva situación. Ahora vamos a ver las causas concretas para tu caso, para que puedas decidir si realmente es tu mejor opción.

 

Hay casos en los que hacer un máster es la decisión acertada y otros en los que conviene pensárselo porque no está tan claro y puedes tener opciones mejores. La manera de saberlo es teniendo claridad respecto a algo fundamental: para qué lo quieres.

 

Un máster no es algo que debas hacer por titulitis, sino por un motivo concreto. No merecen la pena los costes de tiempo, dinero y oportunidad si no están supeditados a un objetivo claro y definido para el que sea necesario tener un máster.

 

Te muestro diferentes posibilidades. Es importante que sepas en cuál de ellas te encuentras para que puedas tomar una decisión.

 

  • Cuando es un requisito objetivo para

 

  • Ejercer:

Aquí es algo ineludible. Hay profesiones que no puedes ejercer sin el máster correspondiente que te capacite para ello (al menos en España). Estos másteres, además de ser oficiales, son habilitantes. Esta palabra es clave. Sin ellos no puedes ejercer legalmente. Ejemplos:

 

  • Si eres psicólogo y quieres abrir tu propia consulta, necesitas un máster en psicología clínica.

  • Si quieres ser profesor de instituto, necesitas el máster de secundaria y bachillerato (sustituto del antiguo CAP).
  • Si acabaste Derecho y quieres ser abogado, necesitas el máster de acceso a la abogacía.

 

  • Presentarse a algo:

También para presentarse a algunas oposiciones puede ser un requisito.

 

  • Subir de nivel académico:

Por supuesto, si quieres continuar por el ámbito de lo académico y te gusta la investigación, necesitarás un máster oficial para poder realizar un doctorado posteriormente.

 

  • Otras ventajas

 

Puede que, si en tu caso no es un requisito para tu objetivo, lo hagas por otras razones muy válidas. En estos casos, entramos en un terreno un poco más subjetivo en los que el máster no te garantiza nada, pero sí que favorece.

 

  • Oposiciones a las que puedes presentarte sin tener un máster pero que te da más puntos si lo tienes.

 

  • Mayores posibilidades de acceso a mejores puestos de trabajo (en algunos pueden exigirlo para contratarte), etc.

 

  • Avanzar en tu carrera profesional, si ya tienes trabajo. Puede abrirte la puerta a alguna promoción interna. Igual llevas diez años trabajando y consideras que es el momento de hacer un buen MBA para ampliar tus conocimientos de dirección y gestión y adquirir otros nuevos. Esto te ayudará a revalorizar tu CV (en teoría 😉 , hay habilidades que se valoran mucho más que un máster).

 

 

  • Otras alternativas

 

  • No hacer ningún máster

Hay quien, ante esta presión del entorno, busca otros caminos menos convencionales. Algunos toman la decisión consciente de no hacer ningún máster.

 

Tienen sus razones para no seguir en la universidad. Se han dado cuenta de que lo que han estudiado no les gusta realmente, no aprenden lo que les interesa, tienen una sensación de pérdida de tiempo, creen que la universidad está sobrevalorada, etc.

 

No a todo el mundo tiene por qué gustarle la universidad. Es una opción totalmente respetable. Por eso, hay que valorarla para asegurarse de escogerla por el motivo adecuado.

 

Nunca hay garantía de nada por hacer un máster. Pero tampoco hay garantía de nada por no hacerlo. Creer que un máster no sirve para nada es el reverso de la falacia de creer que un máster te garantiza el éxito.

 

Puedes hacer todos los másteres que quieras, pero si no te dirigen a tu objetivo, puede que no te sirvan de mucho.

 

Un máster, si es bueno, puede darte un contacto inicial con el mundo real, más allá de lo académico. Por el contrario, si te lanzas a la acción sin la formación previa necesaria, puede que cometas errores que podrías haberte ahorrado y, desde luego, te llevará más tiempo.

 

Ser autodidacta es bonito porque descubres las cosas por ti mismo y es una sensación muy gratificante. Pero tiene un coste de tiempo muy alto.

 

Hay casos de éxito de famosos que no acabaron sus estudios universitarios. Cierto. Pero lo que importa es lo que hicieron, con máster o sin él. Son la minoría, los que se salen de la norma. Por eso conoces sus nombres y sabes quiénes son. Si formaran parte de lo normal, pertenecerían a la mayoría anónima.

 

No te apresures a despreciar la formación por ideas románticas de startups que hacen millonarios a dueños sin estudios de la noche a la mañana en Silicon Valley. Esto suena muy cool, pero no se corresponde con la realidad.

 

Puede que tu desencanto con la universidad sea por alguna crisis (personal, económica, existencial…). En ese caso puedes plantearte darte tiempo antes de descartar la opción del máster. Esto te dará la perspectiva suficiente para saber si hacer un máster lo es más adecuado para ti o no, al margen de las modas.

 

  • Darse tiempo

Muchos tienen una “crisis de fin de carrera” cuando terminan el grado y no saben qué hacer. Sienten cierto vértigo por tener que enfrentarse al mundo laboral (haber hecho prácticas durante el grado, no es lo mismo) e inseguridad porque no se sienten del todo preparados. Recuerda que el grado puede saber a poco porque se va acortando.

 

Esto es muy comprensible y mucho más común de lo que crees. No te pasa solo a ti 😉 . No tengo puedo decirte qué hacer porque no te conozco y es cosa tuya. Aunque sé que es mejor hacer las cosas con un fin en mente, sabiendo lo que quieres y cuál es tu objetivo.

 

No hagas un máster solo porque es lo siguiente que toca. Si haces un máster, tienes que tener claro para qué lo quieres. No subestimes una decisión importante, como dedicar 1-2 años a hacer un máster.

 

Si durante el grado no has descubierto en qué quieres trabajar para hacer un máster que te dirija a ello, necesitas un poco de perspectiva. Esta se obtiene dándote un poco de tiempo y distancia para verlas cosas desde fuera. Si tu situación te lo permite, plantéate no hacer el máster justo al año siguiente de acabar el grado.

 

Ante la duda, esto es beneficioso. A veces la universidad es un entorno muy cerrado. Un poco de experiencia en el mundo real, fuera de las aulas, te hará madurar. Si dejas pasar un(os) año(s), te dará tiempo a conocerte mejor. Esto se traduce en claridad, algo indispensable. Además, te habrá dado la oportunidad de tomarle el pulso a la realidad, de saber cómo es el ámbito laboral realmente, de viajar, o lo que tú consideres mejor.

 

Incluso, hay gente que lo hace mientras trabaja. Es más duro, pero es una opción. Quien estudia y trabaja a la vez tiene mucho más mérito.

 

  • Pura vocación

Por supuesto, recuerda que siempre tienes la opción de hacer un máster por amor al arte. Si dispones de tiempo y recursos, podrás disfrutar mucho de un máster que te interese por el mero hecho de aprender. No porque lo hagas con un objetivo profesional. En ese caso, te garantizo que, si estudias sin presiones externas, lo saborearás mucho. Estudias sin que te lo pidan.

 

Vistas estas posibilidades, espero que te sea más fácil analizar tu caso para saber qué es lo mejor para ti. En unos días te explicaré algunas cosas sobre cómo elegir tu máster para que no se te pase nada por alto y cómo saber si el precio vale la pena.

Compártelo
¿Te has dado cuenta de que mucho de lo que te enseñaron ya no vale?
Únete para ser un cangrejo ermitaño que aprende y desaprende. ¡Sal del caparazón que te oprime!

4 Comentarios

  1. Muy esclarecedor y constructivo espero
    La siguiente entrega, gracias Cristina
    Elena

  2. Me ha resultado muy útil leer tus sugerencias,
    Muchas gracias

    • Cristina Chaus

      27/08/2017 at 21:39

      Gracias a ti por leer y por comentar, Sara. Espero que los próximos post también te sean útiles. Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*