Cangrejo Ermitaño

El blog de Cristina Chaus sobre aprender, desaprender y reaprender

Lo que necesitas saber antes de matricularte en un máster IV: cuánto

Lo que necesitas saber antes de matricularte en un máster

Lo que necesitas saber antes de matricularte en un máster

 

“Invierte en ti mismo tanto como puedas”

Warren Buffet

 

Tras los capítulos anteriores en los que analizábamos por qué hacer un máster, para qué hacerlo y cómo elegirlo, hemos llegado al gran momento: el precio del máster.

 

Vamos a hablar de dinero, que es un tema sensible y tabú para mucha gente. Así que puede que este post te incomode. No es mi intención, pero creo que es necesario e inevitable.

 

Como podrás suponer, esto te interesará más si te planteas estudiar en una institución privada, ya que tienen precios superiores a las públicas. Pero siempre hay que mirar por qué pagas lo que pagas.

 

Primero la información, después el precio

No es casualidad que haya dejado este post para el final de “Lo que necesitas saber antes de matricularte en un máster”. Ha sido totalmente deliberado y te explico por qué: no hay que empezar nunca preguntando el precio. Aplica esto no solo a un máster, sino cuando tengas que realizar cualquier compra o contratar algún servicio.

 

Mucha gente comete el error de empezar preguntando el precio y, si entra en su presupuesto, pasa al resto de la información. Piensan “Total, si no me lo puedo permitir, ¿para qué voy a perder tiempo informándome de todo?” Esta es la diferencia entre interés y curiosidad. Si algo te interesa, quieres detalles. Si solo es curiosidad, no le dedicas tanto tiempo. Que algo te despierte interés por el precio no suele ser un buen comienzo…

 

Cuando estás valorando opciones, el primer filtro para descartar no debe ser el precio. Debes descartar en primer lugar por alguno de los motivos del capítulo anterior.

 

Necesitas haber evaluado todo para juzgar si el máster vale lo que cuesta. Si preguntas el precio sin el resto de la información, solo tendrás una cifra.

 

El máster tiene un precio y tú tienes un presupuesto (no son lo mismo)

Tendemos a decir que algo es caro si se sale de nuestro presupuesto. Pero hay que juzgar en base a los beneficios que se obtienen y a las prestaciones, no en función de tu presupuesto. Eso solo tiene que ver contigo, pero no con el producto en cuestión.

 

Te pongo un ejemplo. Imagínate que te ofrecen un coche por 30.000€. ¿Es caro o barato? Depende. Sin más información que esa, no puedes saberlo. Si el coche es un Seat Ibiza y pagas por el 30.000€, te han timado porque no lo vale. Si el coche es un Ferrari recién salido de fábrica, has conseguido una ganga.

 

Tanto el Seat como el Ferrari cumplen la función para la que están diseñados: ser un medio se transporte que lleva a los ocupantes que lo conducen del punto A al punto B. La diferencia está en las prestaciones con las que lo hacen.

 

Pagar por algo que no te hace falta es pagar de más, aunque solo sea un euro. Se trata de pagar un precio justo por lo que necesites. Y no todos necesitamos lo mismo.

 

No es una cuestión de que un coche sea mejor que otro. Es cuestión de que sea más o menos apropiado para ti en función de tu objetivo y del entorno por el que quieres moverte. A veces una bici es mejor que un coche. Incluso hay veces en que un coche de alta gama puede acabar siendo un estorbo. Pero si quieres el coche de alta gama, no pretendas tenerlo al precio de la bici.

Las preguntas son:

  • ¿Qué prestaciones necesitas?
  • ¿Hasta qué punto las valoras como para pagar por ellas?

 

 

Valor y precio (tampoco son lo mismo)

En España puedes encontrar másteres de menos de 4.000€ hasta de más de 90.000€.

 

No todos los máster son para todo el mundo. Hay diferentes factores para decidirse por un máster o descartarlo. No todos valoramos lo mismo. Es muy importante que tengas claro a qué le das valor porque eso será por lo que estés dispuesto a pagar.

 

Para la pregunta de hasta dónde estás dispuesto a pagar conviene recordar para qué quieres el máster. Si necesitas un máster habilitante para ejercer tu profesión, puedes hacerlo tanto en una universidad pública como en una privada. Con ambas cumplirás tu objetivo y (normalmente) la enseñanza será buena.

 

Los precios distintos se basan en la diferencia más allá de la enseñanza. A partir de ahí puedes comparar las diferencias sabiendo que son “secundarias” aunque alguna puede ser muy relevante para ti.

 

Evidentemente, siempre queremos recibir los mayores beneficios cada vez que pagamos por algo. Pero, dentro de las ventajas que obtengamos, habrá un orden de prioridades. Aunque lo queramos todo, siempre habrá algo que valoremos un poco más.

 

¿Cuál es tu prioridad nº1?¿La buena reputación del sitio dónde vas a estudiar, amplitud de horarios, el profesorado, tener opción de estudiar online, el plan de estudios, que haya pocos alumnos en clase, etc.? No todos colocaremos estos factores en el mismo orden de relevancia.

 

En cualquier ámbito, pagar por un buen servicio que realmente quieres, no es pagar de más. Pero asegúrate de querer ese servicio porque, repito, no todos necesitamos lo mismo. Busca lo que se adapte a lo que necesites.

 

Compara opciones entre diferentes sitios que impartan el tipo de máster que quieres estudiar para saber un término medio justo del precio de mercado. El precio del Máster de Secundaria y Bachillerato en universidades públicas se mueve en franjas a años luz de un MBA en una privada. Se dirigen a mercados distintos.

 

Valora cada máster entre sus semejantes y su mercado y ten en cuenta estos dos principios:

 

  • Los precios altos son por algo: no asumas que algo es bueno por tener un precio elevado. Tiene que ser al revés, que el precio sea alto porque es bueno. No es oro todo lo que reluce. Si ves algo a precio de oro, asegúrate de que realmente sea oro. Si lo es, es justo pagar el precio.

 

  • Los precios bajos también son por algo: lo barato sale caro. Sospecha cuando veas publicidad de formación con becas y descuentos exageradamente grandes. O es un descuento ficticio o se rebaja algo más aparte del precio. Nadie da duros a pesetas.

 

 

Cuando lo quieres pero se te va de precio

He visto muchas veces el dilema de alguien que, tras analizar opciones, sabe cuál es el máster que le interesa (le encaja el temario, el calendario académico, etc.), pero lo único que le echa para atrás es el precio.

 

Si es tu caso, la decisión final que tomes es cosa tuya. Entiendo que, si se te va mucho de precio, este sea el último filtro por el que lo descartes.

 

Pero si se te va de precio por poco, pregúntate “Si ahora no puedo/no me viene bien pagar esa cantidad, ¿merece la pena ahorrar y esperar a la siguiente convocatoria?” (Una persona que solo hubiera querido saber el precio en primer lugar, no podría hacerse esta pregunta porque se habría ido sin saber que este es el máster que le encaja).

 

Plantéate esto si estás seguro de haber encontrado el máster que mejor se adapta a ti para lo que necesitas y no tienes prisa por hacerlo. Personalmente, me gusta esta opción por dos motivos:

 

  • Aprovecharás más el máster. Inevitablemente valoramos más lo que nos ha costado un mayor esfuerzo que lo que obtenemos gratis. Y eso se refleja en nuestra actitud.

Con frecuencia, los alumnos que han tenido que hacer algún sacrificio de tiempo y dinero para matricularse exprimen sus estudios hasta el límite. Ser conscientes de lo que les ha supuesto pagarlo, hace que se comprometan mucho más. No se saltan clases, toman apuntes como nadie… Muchos de los mejores estudiantes están en este grupo. No quiero hacer generalizaciones injustas, pero, en general, el que se paga el máster lo aprovecha más que al que le pagan el máster.

 

  • Supone una mentalidad de incremento propia de un cangrejo ermitaño. El presupuesto que manejes, tu franja salarial, etc. son el ámbito económico en el que te mueves ahora. Podríamos decir que es como tu zona de confort económica. Así que, puedes ampliarla. Tienes que adaptarte a los ingresos que tengas. Pero eso no significa que asumas que esos ingresos no pueden aumentar.

Quien rechaza algo por el precio se centra en su situación económica actual. Pero, como suele decirse, quien quiere hacer algo encuentra un medio y quien no quiere hacerlo encuentra una excusa. Que no tengas el dinero ahora no quiere decir que no puedas tenerlo más adelante.

Cuando empiezas a pensar en posibilidades, se te ocurren ideas: quizá puedes ahorrar más de lo que crees, quizá puedes encontrar otra fuente de ingresos o hacer algún trabajo extra temporal, igual puedes recurrir a alguna beca o ayuda en la que no habías pensado, tal vez un préstamo para financiarlo (esto con cautela), etc.

Todas estas cosas implican que estés incómodo, pero pueden merecer la pena.

 

 

Devaluación y verdadero coste

Warren Buffet, que de dinero sabe mucho, dice que el precio es lo que pagas por algo y que el valor es lo que obtienes. Normalmente, con el paso del tiempo lo que recuerdas es el valor de lo que obtuviste y lo que olvidas es el precio que pagaste.

 

¿Recuerdas el ejemplo de los coches? Los coches nuevos se devalúan en cuanto salen del concesionario una vez vendidos. Con nosotros pasa algo parecido. No es tan inmediato porque no nos devaluamos nada más acabar los estudios. Pero, si dejamos pasar mucho tiempo sin aprender (ya sea con estudios, con experiencias o con nuevas etapas laborales), sí que nos iremos estancando. Antes de lo que creemos y cada vez más rápido.

 

Invertir en ti es siempre un acierto porque tú eres tu principal recurso. Pero esto no tiene por qué ser un máster. El propio Buffet confiesa que su mejor inversión fue hacer un curso de Dale Carniege para mejorar sus habilidades sociales. Esto según él, fue para él más valioso que cualquier titulación.

 

Todo lo que hagas en la vida (incluido no hacer nada) tiene un coste de oportunidad. El de lo que te supone no estar haciendo otra cosa. El coste de no aprender es el más alto de todos los que podrías pagar. Invierte siempre en cualquier cosa que te lleve a descubrir, explorar y desarrollar tus talentos. Estos serán los que te diferencien y ni caducan ni se deprecian ni pasan de moda.

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2 Comentarios

  1. Magnificos los dos capitulos,felicidades Cristina
    Elena

    • Cristina Chaus

      31/08/2017 at 11:05

      Gracias por leer y por comentar. Me alegro de que ta hayan gustado. Un abrazo

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