pasión

5 discursos de graduación

Micrófono
Micrófono

 

«Y esto es realmente, sin mentiras ni bromas, de lo que su educación debe tratarse: cómo evitar ir por tu confortable, próspera y respetable vida adulta, siendo un muerto, inconsciente, esclavo de tu cabeza y de tu configuración predeterminada, esa que te hace estar única, completa y totalmente solo día tras día.»

David Foster Wallace

 

Estamos en junio, época de fines de curso y de graduaciones. Me fascinan los discursos de graduación. Me parece que son un género literario en sí mismos. Son difíciles de manejar porque implican muchos sentimientos mezclados para quienes se gradúan: esperanza, ambición, optimismo, miedo, incertidumbre, orgullo, etc. Creo que hay una combinación de alegría por el logro de haber acabado los estudios, pero también hay un componente «aguafiestas» que advierte de que esto no es nada y de que lo importante empieza ahora. Casi todos los discursos de graduación que he oído tienen mensajes recurrentes.

El Elemento, por Sir Ken Robinson

El Elemento
El Elemento

 

«Hay demasiada gente que nunca conecta con sus verdaderos talentos naturales y, por tanto, no es consciente de lo que en realidad es capaz de hacer.»

Sir Ken Robinson

 

He estado repasando mis notas de El Elemento, libro más que recomendable que leí hace años. Su autor, Sir Ken Robinson, es uno de los pioneros en replantear el sistema educativo. Su voz es referente en cuanto a apuntar por dónde deben ir los cambios.

Todo empieza por descubrir cuál es nuestro Elemento, ese cruce entre nuestras aptitudes y nuestras inclinaciones personales. Hacer este descubrimiento es tener un momento mágico, una revelación acerca de quiénes somos y de cómo podemos aportar valor a otros.

Aunque no soy muy fan de la idea de «descubrir tu pasión» como algo romántico y fantasioso, El Elemento es un libro que me ha gustado mucho por: …

La pronoia

Cielo estrellado

 

«Ora et labora»

Regla de San Benito

 

 

Uno de los grandes tópicos actuales es eso que si sigues tu pasión y escuchas a tu corazón, te irá bien. Aquí interviene un fenómeno llamado «pronoia» que hay que entender bien y que mucha gente malinterpreta.

 

El dilema de seguir tu pasión o no hacerlo viene dado por el miedo que a veces tenemos a escucharnos a nosotros mismos y a primar nuestro criterio por encima de la corriente mayoritaria.

El dilema de seguir tu pasión II: el trabajo

Trabajo de tus sueños

 

«La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.»

Picasso

 

Cuando alguien pide consejo sobre en qué trabajar, igual que para los estudios, se suele escuchar el famoso: «Sigue tu pasión». Pero, ¿cómo se hace esto? ¿Puede ser un arma de doble filo? Hay casos en los que puede ser un verdadero dilema. Se hace evidente cuando la gente se pregunta si quedarse en un trabajo bien pagado o seguir su pasión. (¿Se podrían las dos?).

A medida que se adquieren responsabilidades familiares, económicas, etc. aumenta el miedo.

El dilema de seguir tu pasión: los estudios

El dilema de seguir pasión

 

«A menudo la educación no solo no te ayuda a descubrir tus intereses y talentos, sino que muchas veces tiene el efecto contrario»
Sir Ken Robinson

 

Cuando no sabes qué estudiar y tienes que tomar la decisión con inseguridad, te sientes mal. Si además te aconsejan: «Sigue tu pasión», te sentirás peor porque creerás que hay algo defectuoso en ti ya que, a diferencia de otros, no has sido capaz de descubrir tu pasión: esa pasión que te dicen que tienes que tener…