simplificar

5 ideas de Séneca para tener más tiempo para aprender

Séneca. Busto Museo del Prado

 

«No tenemos poco tiempo, sino que perdemos mucho»

Séneca

 

Siento empezar con un tópico tan previsible en estas fechas como son los propósitos de año nuevo. Pero hay un propósito que se repite ad nauseam del que me apetece escribir: «Este año voy a sacar más tiempo para estudiar/leer/aprender X,Y,Z».

La atención, la alquimia del tiempo

La simplicidad es un antídoto contra la infoxicación. Reflexionar para ser capaz de tener claras tus prioridades y simplificar tu vida de acuerdo con ellas te lleva inevitablemente a reducir todo lo que sobra de tu vida. Esto te permite crecer porque generas vacío, tanto espacio libre como tiempo libre.

 

Quiero compartir contigo uno de mis aprendizajes más reveladores (de hecho, aún estoy aprendiéndolo. ¡El verdadero aprendizaje nunca acaba!): no se trata de la cantidad de tiempo, sino de que el tiempo cunda.

 

¿Alguien te ha preguntado alguna vez si tenías un minuto o si podías dedicarle cinco minutos? Seguro que sí. Y probablemente tú mismo también hayas hecho estas preguntas. Pues bien, considera esto: cuando preguntas o te preguntan eso, no se trata del tiempo que solicitas o te solicitan. Lo que se reclama realmente es atención, no tiempo.

Reducir no es simplificar: la importancia del vacío para crecer

 

Ya he reflexionado sobre la infoxicaión, el exceso de información y por qué es importante tener claras las prioridades para saber qué es lo esencial y qué es prescindible. Uno de los beneficios de saberlo es que en tu vida se produce una reducción automática de lo innecesario (ya sean objetos, actividades, compromisos, distracciones, ruido mental, etc.).

Hay algo muy importante que aprendí a raíz de lo anterior y que quiero compartir contigo: muchas veces nos equivocamos en el planteamiento de este asunto. En más de una ocasión he visto cómo alguien confunde reducir con simplificar. Reducir es una consecuencia de simplificar; no son equivalentes. Nunca hace falta ocuparse de reducir. La reducción se produce por sí sola una vez que hemos simplificado. En cambio, es aquí, en la simplificación, donde tenemos que poner toda nuestra atención, porque es donde está el trabajo mental realmente importante.