Cangrejo Ermitaño

El blog de Cristina Chaus sobre aprender, desaprender y reaprender

Titulados de marca blanca

Titulado marca blanca

Titulado marca blanca

“No haré más intentos vanos de imitar a otros. En cambio exhibiré mi singularidad en el mercado. La proclamaré, sí la venderé. Comenzaré ahora a acentuar mis diferencias; a ocultar mis similitudes”.

Og Mandino

 

La semana pasada apareció en Business Insider una entrevista a Jeff Weiner, CEO de LinkedIn, quien insiste en que las empresas valorarán cada vez más las habilidades, no los títulos universitarios.

 

Formación masiva

Hace décadas, la formación universitaria no estaba al alcance de todo el mundo. Ahora sí. Esto es bueno porque siempre está bien que la gente tenga acceso al conocimiento. Pero tiene un efecto colateral. Lo que todo el mundo tiene se devalúa. Antes la formación universitaria distinguía a unos pocos. Hoy es la nueva base.

 

Esto hace que una carrera universitaria no sea lo determinante para conseguir un puesto de trabajo o de emprender un negocio propio con éxito. Al final, lo que marcará la diferencia y distinguirá a una persona de otra serán sus habilidades o aquellas cosas que le diferencien del resto.

 

Como el mundo actual es masivo, los seres humanos vivimos en masa, consumimos en masa, producimos en masa, etc. Y también, claro, estudiamos en masa. Por eso el mercado valora lo raro, lo único, lo genuino, porque es lo difícil de encontrar.

 

 

Original y copia

A todos nos gusta creernos únicos. No nos agrada la idea de ser un calco de nuestros compañeros de clase o de trabajo. Pero en la mayoría de los casos es lo que pasa. Es el mismo fenómeno de las marcas blancas que puedas encontrar en el supermercado, pero aplicado a las personas.

 

Para tu jefe seguramente seas una pieza más del engranaje de su empresa.

 

El sistema educativo produce titulados que son meras fotocopias, mientras que la sociedad y el mercado valoran los ejemplares originales. Suena a broma, pero es así.

 

Uno de los reaprendizajes ante este nuevo panorama es el de la marca personal. Exactamente igual que si fueras un producto (en realidad para el Sistema somos objetos), tienes que distinguirte de tu competencia, los que son como tú.

 

Ser un empleado de marca blanca implica ser una fotocopia del montón y, por lo tanto, fácilmente sustituible por otra similar. En cambio, los que tienen habilidades que los distinguen del resto de los compañeros, tienen su propia marca, aportan algo único y el jefe se lo piensa un poquito antes de reemplazarles.

 

 

Pasar de marca blanca a tu propia marca

Ante una nueva situación, siempre hay una necesidad de adaptarse. Lo que implica desaprender lo que no se mantiene vigente y reaprender lo que sí para adaptarlo a la nueva realidad. Actualizarse.

 

¿Cómo se hace esto? En este caso la respuesta es simple. Como el sistema educativo tiene muchas lagunas, lo que te distinguirá del resto de las fotocopias será que llenes esos huecos de cosas realmente importantes que el sistema educativo pasa por alto.

 

¿Qué cosas son? Las habilidades.

 

Son el quid de la cuestión. Es lo que hará que te recuerden y te convertirá en un ejemplar original y a color, en vez de seguir siendo una triste fotocopia en blanco y negro.

 

No solo es por trabajo, es para la vida

Mucha gente, después de haber acabado sus estudios y estar ya dentro del ámbito laboral, se da cuenta de que parte de esa formación no ha podido aplicarla a la “vida real” y que, en cambio, en la “vida real” se ha encontrado con tareas que no estaba preparado para desempeñar. Ante estos retos las habilidades se ponen en marcha.

 

Es terriblemente común ese sabor agridulce al reflexionar sobre esto. Hay una brecha muy grande entre lo que se estudia en clase y lo que se encuentra fuera del aula. Acabas aceptando que los estudios aportan información (lo cual está bien) y dan una base más o menos sólida, pero no preparan para la vida (ni laboral ni personal).

 

Nunca vas a estar suficientemente preparado para nada hasta que no empieces a practicarlo. La competencia en algo te la acaba dando la experiencia (como más y mejor aprendemos es haciendo) y la experiencia va muy condicionada por tus habilidades.

 

La educación no prepara para la vida; las habilidades, en cambio, te hacen más competente en la vida.

 

Las habilidades marcan toda la diferencia, pero no se enseñan en las escuelas. Son tan relevantes no solo porque te hagan avanzar en lo profesional, sino que además son fundamentales en tu vida personal. Hay gente a la que esto puede sonarle un poco abstracto. Tiene su lógica. Se debe a que este tipo de habilidades son intangibles. Se pueden cultivar y desarrollar, pero no te hacen un examen en el que te puntúen. (Aunque ya empieza a haber test para esto. No descartes que se popularicen en un futuro próximo).

 

 

Habilidades intangibles

He empezado este artículo con una entrevista y quiero concluirlo con otra. Esta también es reciente. Es de la Revista Forbes al CEO del Grupo Adecco Alain Dehaze. Estas son sus palabras:

 

“(…)las que también van a resultar fundamentales son las habilidades intangibles: la creatividad, la empatía, la gestión de proyectos, la colaboración… ¡Todas estas cosas no se enseñan actualmente en las escuelas o las universidades! Pero de cara al futuro van a ser cada vez más importantes, porque las tecnológicas son habilidades que se pueden aprender rápidamente, mientras que las otras, por lo pronto, las tiene que desarrollar cada uno.

 

Las empresas van a contratar ‘actitudes’ y van a proporcionar o enseñar las habilidades. Va a ser más importante encontrar el perfil adecuado, la personalidad que se ajuste a la cultura de la empresa”.

 

 

Esto de las habilidades es un tema muy extenso. En próximos artículos lo retomaré para darte pautas más concretas. No me gusta señalar lo que no funciona y no proponer nada para mejorarlo (o al menos intentarlo 😉 ). Voy a proponerte habilidades que interesa mucho desarrollar y a darte indicaciones e ideas de por dónde empezar.

 

 

Foto: Licencia Creative Commons

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7 Comentarios

  1. Este post deja con ganas de más!! muy bueno!! Para cuando esas habilidades a desarrollar?? 😉

    • Cristina Chaus

      27/07/2017 at 11:35

      Me alegro de que te haya gustado, Cristina. La próxima semana os diré más sobre las habilidades intangibles más interesantes y, sobre todo, por dónde empezar. Un abrazo y gracias por comentar, tocaya.

  2. Muy buena reflexión,pero habría que empezar por los propios jefes (no todos),
    Pero la inmensa mayoría, están anclados, en otro concepto, de como dirigir la empresa, que con el tiempo ,pueden quedar absolutas
    Un saludo
    Elena

  3. Queria decir obsoletas

    • Cristina Chaus

      27/07/2017 at 12:13

      Jajaja.Te entendí perfectamente. Muchas gracias por comentar. Un saludo

  4. Reyes Marcos

    27/07/2017 at 18:43

    Bravo! Deseando estoy q desarrolles pautas para despertar esas habilidades q todos llevamos dentro y q x miedo o quizás otros motivos las ignoramos.
    Gracias !!
    Reyes

    • Cristina Chaus

      27/07/2017 at 19:00

      Muchas gracias por tu comentario, Reyes. En breve publicaré unas pautas que creo que pueden ser un buen punto de partida.
      ¡Un abrazo!

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